Una colección de minúsculos extrañamientos, epifanías de bolsillo, miradas al paso con las que el pensamiento avanza, quizá a ninguna parte, encerrado en el laberinto interior de una polisemia: curioso pensar, este pensar curioso...
jueves, 21 de octubre de 2010
Deseo, 3
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Gracias por los parabienes. Me queda la insatisfacción de no estar haciendo nada realmente significativo con esa visión que consideras tan personal (para mí es simplemente, a estas alturas de la vida, mi forma de mirar al mundo). De nada sirve tener algo propio que decir si no se dice, ¿no crees? Pero bueno, estoy en ello, y este blog (y sus habitantes ocasionales) me ayuda no poco.
ResponderEliminarEstoy deseando leer tus últimos textos, no dudes en enviármelos. Y sí, sabía que el comentario de la otra entrada era tuyo, sé que puedo contar contigo (también) como lector.
Un abrazo.
Julio:
ResponderEliminarVuelvo por tu blog para descubrir que el nivel crece. No se si alguna vez serás capaz de escribir una historia donde "pasen cosas", pero estas entradas son conmovedoras y de una calidad literaria incuestionable. La referida al otoño, tan contenida y convincente, es magnífica.
¿para cuando publicamos?
Un abrazo
Gracias, Leo, temía haber sido demasiado típico y "blandito", me alegro que te guste Otoño. Lo de publicar, el viejo sueño... quién sabe. Lo cierto es que aún no tengo material suficiente, después de tantos años dándole a la tecla, pero qué te voy a contar... Confío en el actual reinado del fragmento en literatura para ayudarme a encontrar mi hueco, pero aún así debo compactar un poco más las cosas, hallarles un plan de fondo que las unifique. En eso estoy.
ResponderEliminarAbrazos...